Es contundente. si una empresa quiere sobrevivir a la competencia del mercado mundial tiene que ser administrada de la manera más profesional posible, sin ningún tipo de privilegio.
Esto se aplica tanto para empresas familiares como no familiares. Sin embargo, esto que a simple vista parece fácil y razonable se complica en el caso de las empresas familiares. Sus dueños, por lo general, se concentran en la administración y olvidan los límites entre la empresa, la familia y la propiedad.
Las empresas familiares se encuentran frente a dos grandes retos> sobrevivir a sí mismas y a la competencia mundial. La tarea, sin duda, empieza por un cambio radical en la manera de operar.
Desde hace unos diez años, el tema de la supervivencia de la empresa familiar se viene tratando exhaustivamente en el mundo entero. De acuerdo con los expertos en la materia, la clave para las empresas familiares está en el diseño de un sistema de gobierno que actúe sobre los tres círculos de la empresa: la familia, la propiedad y la administración.
Desde la perspectiva del negocio mismo, lo primero que se tiene que hacer
para garantizar una buena gestión es crear una junta directiva estructurada,
independiente y de alto nivel. Una junta directiva que está compuesta no solo por familiares y ejecutivos de la empresa, sino también por gente de afuera, empresarios de gran prestigio y ejecutivos que dominen el negocio en el mundo.
Otro aspecto fundamental es la elección del sucesor. Buena parte de las
empresas familiares en Colombia, que son el 90% del total de empresas, están en la etapa de la transición. En su mayoría, estas empresas fueron creadas en el boom industrial de los años 50 y sus fundadores o han muerto o están por retirarse.