Muchas veces nos planteamos qué estrategia tiene nuestra empresa, si realmente sigue alguna. o cuáles son las posibles opciones que tiene a su disposición. Para ello, examinar las tres estrategias competitivas genéricas que propone Michael Porter puede resultar de gran utilidad.
Michael Porter es, probablemente, la personalidad más importante en cuanto a estrategia competitiva se refiere, sus tesis han dominado e influencian enormemente el panorama de la estrategia empresarial y por ello es un referente de importantísimo valor a la hora de considerar cualquier aspecto relacionado con el tema.
Las estrategias genéricas son precisamente tres tipos de enfoque competitivo que una empresa puede dar a su estrategia de actuación en el mercado y abarcan tres ópticas muy generales y aplicables a cualquier actividad. Precisamente por ello son punto de partida ineludible y, a partir de ellas, se suele desarrollar en profundidad el plan y la actuación estratégica a la hora de competir.
Las estrategias genéricas que puede aplicar una empresa según Porter son:
Consiste competir y ganar terreno, mercado y beneficios a través de aventajar a la competencia en materia de costes, lo que puede revertir en mantener precios bajos y mayor volumen de venta.
Es una manera de competir muy complicada ya que requiere que tengamos algo que nos otorgue dicha ventaja competitiva en costes, ya sea una patente, un modo de producción innovador, mejor acceso a las materias primas, etc. Se puso muy de moda en los años 70, pero hoy día encontrar y explotar esa clase de ventaja es mucho más difícil, aunque no imposible.
Radica en crear un valor diferenciador sobre el producto ofrecido para que éste sea percibido en el mercado como único.
Puede tratarse de diseño, imagen de marca, tecnología, servicio al cliente, lo que sea, la cuestión es hacer ver que nuestro servicio o producto es único y diferente.